17 julio 2007

Todo y nada

Y sin querer me he dado cuenta de que vuelvo a leer.
Y sin querer me he dado cuenta, de que un día hace algo más de un año, dejé de leer.
Y me sumí en fines de semana alcoholizados...
Todo sin querer.
Flor ha vuelto a leer, a desempolvar los libros hace tiempo regalados, hace tiempo relegados, a una torre en un rincón de la habitación. Libros hojeados, ojeados, empezados, inacabados.
Flores que renacen de las cenizas.
Y es que Flor, como cualquier flor, se marchita, pero vuelve a salir.

Flor respira otra vez. Gracias por regarla. Gracias por cuidarla en su ausencia. Estaba necesitada de cuidados de expertos jardineros. Necesitaba agua, necesitaba abono, y luz, necesitaba mucha luz.

Y ha encontrado bombillas, lámparas, lunas, estrellas y soles.

Esta flor tiene el tallo más largo, los pétalos más coloridos, de mayor viveza, y el olor... ¡Qué decir del olor! Es fresco y dulce, penetrante y ligero, todo y nada.

18 junio 2007

Magia

magia.

(Del lat. magīa, y este del gr. μαγεία).


1. f. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.

2. f. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.

~ blanca, o ~ natural.

1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.



Sin buscar nada, sin quererlo, tan sólo traspasar el umbral de la puerta nos trasladaba a un mundo lleno de magia. Los colores de las paredes, el olor, los sonidos, la quietud. Un lugar lleno de paz en pleno barrio inundado de algarabía. Su forma de mirarnos, con dulzura, con encanto, con misterio, con verdad, con alegría. La forma de mirarse el uno al otro, ese hablar sin hablar, esa sensación de "todos fuera" pero a la vez de "no os vayáis". El video, sorprendente, extraño, enriquecedor, atrapador, diferente. La manera de hablarnos, el tono de su voz, su sonrisa dulce y misteriosa. Una sensación de mágica paz y desbordante y sigilosa alegría nos inundó, nos desbordó. Al terminar el silencio se apoderó de nosotros, quitando protagonismo a las palabras, a los sonidos. No era necesario hablar.

Y es que fue una tarde mágica. Increíblemente mágica. Gracias por regalárnosla.

30 mayo 2007

Bruma

¿Mayo se desmaya? Eso no puede ser. Mayo debe existir, y mucho más si hablamos de un jardín lleno de flores. O sin ellas, o con una, o desierto. ¡Y qué sé yo!
He recolectado margaritas de colores, cada una de un jardín, y las he rodeado con lazos de diferentes tamaños, formas y tonos. Todos diferentes. Todos iguales.

Un día quiero escribir cosas dignas, y que mis aficiones y mis métodos de vida no lleven un ritmo tan parsimonioso.

Hoy siento orgullo y envidia paralelamente. Y me asombro, y me complacen muchas cosas que me rodean. Y quisiera hablar menos y hacer más. Pero me siento en medio de la nada, en medio de un lago helado, sin nada con lo que impulsarme, sin nada que lanzar para que me lleve al otro lado. Bonitas clases de física desesperante.

Hoy querría saber cómo conseguir tener las ideas tan claras. No me gusta esto. Nada de nada. La bruma constante algún día tendrá que levantarse ¿no? Espero.

01 abril 2007

Siete

Deberían prohibir el uso de móviles en estado de ebriedad. Qué vergüenza.

15 marzo 2007

Nutrias

En un momento, la decepción, el desasosiego, la desilusión, la desidia, el desprecio, el desánimo y el desempleo (por qué no decirlo), se me echaron encima, debido a mi lentitud y dejadez. Me he pasado tres meses planeando algo que al final no se llevará a término, por cobardía, por desconfianza, por indecisión.

Y ahora, encuentro la misma sensación de inestabilidad en mi, la misma sensación de incertidumbre.
Espero algún día poder elegir entre blanco o negro, entre rojo o verde.

Es cierto, en ocasiones dejarse llevar está bien, pero creo que me lo tomo demasiado al pie de la letra. Los troncos se dejan llevar por la corriente, y van al antojo del agua, flotando aquí, hundiéndose allá. Las nutrias, deciden su rumbo, y lo llevan a cabo. Lo de sólo corazón no lleva a buen puerto.

Cambiaremos de planes otra vez. La vida sigue. Y yo en Madrid ¡Qué cosas!

13 marzo 2007

Pinzas

A veces creo que tiro mi cabeza por la ventana. Y hoy es uno de esos días.
Tira la cabeza. Tira los días.
No me gusta mi NO. Ni el tener la cabeza a pájaros continuamente. Debo de estar mal calibrada, descentrada, ida.
No es que me sienta yo mal, verdaderamente mal, es tan solo que se me va la pinza.

15 febrero 2007

Mal café

Soy vaga hasta para escribir.
La desidia se instala en mis venas, en mis huesos, en mi piel, obstruye mis sentidos y controla mi ser y mi hacer. Desencadena en la sociedad que me rodea un estado de ansiedad y nerviosismo.
Provocación de un plan, eso hago, y en su llevarlo a cabo, ralentizo el proceso, lo desgloso, lo desmigajo. Un plan no anhelado, pero sí esperado, y desde hace mucho, mucho tiempo.

Anduve por las calles, tratando de encontrar algo más que los dos pantalones que tengo en mi haber, y en mi desesperanza y mi desazón, hallé consuelo en mis pensamientos, y en algo que plasmar sobre un papel, o tal vez, como se dió el caso, sobre una pantalla.

Qué fácil de complacer el ser humano, con aquello que cree que quiere, con lo que le hacen creer que necesita. Qué gustos más similares los unos a los otros. Con que facilidad se acostumbra a lo que le dan. Ya sea bueno, ya sea malo. Odiaba el café. Lo sigo odiando. Me sienta mal. Y aún así, lo tomo casi a diario, por tomar algo caliente y dulce, y que no sea el que me lleve a ser dos flores en lugar de una. Y es que la sociedad, y es que el entorno, y es que estas costumbres, son las que te hacen ser así. Cinco mil tipos de café, y no te ofrecen más que un mísero tipo de té. Que desfachatez.

Días de intensidad variable, como la nubosidad, y de microcélulas y microespacios. Todo un honor. Todo un placer.

16 enero 2007

A rey muerto, rey puesto

Lo normal en mi, primero escribo alguna paranoia sacada del bolsillo o de debajo de la mesa, después, cuando ya creo haber dado suficiente cuerda a mis dedos, cuando creo haber dejado clara mi carencia de cualquier intención extremadamente cuerda, titulo lo escrito, con la palabra que mas se me antoje en el momento. Hoy no. Hoy hablaba, bueno, más bien escuchaba, y pensaba en escribir algo con este título ¿Y bien? ¿Siempre es así? No lo creo, las transiciones sirven de algo. Unas más largas, otras más cortas. Pero es un secreto, pues parece ser que hay quien no lo sabe.


Mis fines de semana, han cambiado, de domicilio, de hábitos. No, de momento no soy monja, ni me he ido a vivir a un monasterio. Pero sólo de momento.


El año que viene, no estaré aquí ¿Estaré allí? ¿Estaré? Nunca se sabe. Lo echaré a suertes.


Tengo que dejar de deshojar margaritas de colores, y no precisamente por un sí o un no, sino por mil posibilidades que se abren ante mí como si de un abanico se tratase.


¿Qué les pasa a todos que ahora me quieren? Yo no entiendo al mundo. Si haces caso, no hacen caso. Si no haces caso, te lo hacen. Genial. Estupendo. Maravilloso. Formidable.


Y sigo queriendo chocolate y patatas fritas, el orden es lo de menos.

07 enero 2007

Espinacas

Hay sorpresas inesperadas. Una voz desgarradora. Una voz dulce y armoniosa, entonada y adorable. Hormiguitas, qué extraño. Volviendo al modo madeja.
Ha empezado el año con buen pie doña Flor, todavía no sabe si en la dirección correcta, pero por algo se empieza. Fuerza, como si el comer espinacas fuera lo mejor, como si de Popeye se tratase. La bondad se ha mezclado con aquella, y que no le digan nada que no le guste, que le resbala.
Mr. Computer ha decidido morir, y yo debería estar feneciendo a dúo -no hay back up-, pero tampoco me quita el sueño, lo que se va, se va, lo que se queda, se queda. Empiezo a acostumbrarme a perder las cosas, así que lo mejor es no encariñarse más de la cuenta. Y así me va, en modo frío, por lo menos con los objetos inanimados, con el fin de autoprotegerme y no sufrir más de la cuenta. Más me vale saber vivir con mi presente, y no anclarme a un pasado, ni apegarme demasiado de él.
Se me está yendo la pinza, liando ideas que vienen de infinidad de direcciones y con diferentes destinos.
Hoy, niebla, salir de casa ha sido un pequeño shock, no había ya casi luz, y ese tiempo, embriagador, plomizo, cargante, espeso, provoca nostalgia por momentos pasados, miedos por días futuros. Y es que, todo son recuerdos, por eso lo del presente.
Me gustan los adjetivos. Me gusta describir así.
Y una semana sin aceite de oliva, casi casi, y ya me lo salto. Soy lo peor. Pero es que, La tentación vive arriba.

31 diciembre 2006

Buscando el día

Día a día, quedan números, y se difuminan en un fondo gris oscuro.
Día a día, quedan lágrimas, al fin hay lágrimas, que se confunden con los charcos de la acera.
Día a día, todo cambia. 
Evolución y crecimiento hormonado para duplicar el ritmo, por lo menos.
Y a volar.