
Dime, amor, cómo se atiza/ una brasa en su penúltimo estertor.../ Dime, amor, cuánto se atiza/ para que renazca el brote de una flor/ de una flor... de la ceniza,/ flor de ceniza. L.E. Aute
12 enero 2008
29 diciembre 2007
22 agosto 2007
Desde Corea
Desde el otro lado del mundo, sin tildes, buscando eñes bajo las piedras, escribo para dejar un poco de exotismo en el lugar. Llevo aqui desde el dia 9, y me hubiera gustado estar mas, ver mas cosas, emborracharme de la cultura coreana. Pero mañana me vuelvo a casa, despues de conocer gente de mil paises, y de disfrutar de mil momentos. De personas a las que no volvere a ver, y otras a las que espero encontrarme algun dia de mi vida. Españoles, taiwaneses, malayos, coreanos... De todo.
IYC, eso ha sido. Extraño, a veces bobo, pero al final, great!
IYC, eso ha sido. Extraño, a veces bobo, pero al final, great!
17 julio 2007
Todo y nada
Y sin querer me he dado cuenta de que vuelvo a leer.
Y sin querer me he dado cuenta, de que un día hace algo más de un año, dejé de leer.
Y me sumí en fines de semana alcoholizados...
Todo sin querer.
Flor ha vuelto a leer, a desempolvar los libros hace tiempo regalados, hace tiempo relegados, a una torre en un rincón de la habitación. Libros hojeados, ojeados, empezados, inacabados.
Flores que renacen de las cenizas.
Y es que Flor, como cualquier flor, se marchita, pero vuelve a salir.
Flor respira otra vez. Gracias por regarla. Gracias por cuidarla en su ausencia. Estaba necesitada de cuidados de expertos jardineros. Necesitaba agua, necesitaba abono, y luz, necesitaba mucha luz.
Y ha encontrado bombillas, lámparas, lunas, estrellas y soles.
Esta flor tiene el tallo más largo, los pétalos más coloridos, de mayor viveza, y el olor... ¡Qué decir del olor! Es fresco y dulce, penetrante y ligero, todo y nada.
Y sin querer me he dado cuenta, de que un día hace algo más de un año, dejé de leer.
Y me sumí en fines de semana alcoholizados...
Todo sin querer.
Flor ha vuelto a leer, a desempolvar los libros hace tiempo regalados, hace tiempo relegados, a una torre en un rincón de la habitación. Libros hojeados, ojeados, empezados, inacabados.
Flores que renacen de las cenizas.
Y es que Flor, como cualquier flor, se marchita, pero vuelve a salir.
Flor respira otra vez. Gracias por regarla. Gracias por cuidarla en su ausencia. Estaba necesitada de cuidados de expertos jardineros. Necesitaba agua, necesitaba abono, y luz, necesitaba mucha luz.
Y ha encontrado bombillas, lámparas, lunas, estrellas y soles.
Esta flor tiene el tallo más largo, los pétalos más coloridos, de mayor viveza, y el olor... ¡Qué decir del olor! Es fresco y dulce, penetrante y ligero, todo y nada.
18 junio 2007
Magia
magia.
(Del lat. magīa, y este del gr. μαγεία).
1. f. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.
2. f. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.
~ blanca, o ~ natural.
1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.
Sin buscar nada, sin quererlo, tan sólo traspasar el umbral de la puerta nos trasladaba a un mundo lleno de magia. Los colores de las paredes, el olor, los sonidos, la quietud. Un lugar lleno de paz en pleno barrio inundado de algarabía. Su forma de mirarnos, con dulzura, con encanto, con misterio, con verdad, con alegría. La forma de mirarse el uno al otro, ese hablar sin hablar, esa sensación de "todos fuera" pero a la vez de "no os vayáis". El video, sorprendente, extraño, enriquecedor, atrapador, diferente. La manera de hablarnos, el tono de su voz, su sonrisa dulce y misteriosa. Una sensación de mágica paz y desbordante y sigilosa alegría nos inundó, nos desbordó. Al terminar el silencio se apoderó de nosotros, quitando protagonismo a las palabras, a los sonidos. No era necesario hablar.
Y es que fue una tarde mágica. Increíblemente mágica. Gracias por regalárnosla.
(Del lat. magīa, y este del gr. μαγεία).
1. f. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.
2. f. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.
~ blanca, o ~ natural.
1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.
Sin buscar nada, sin quererlo, tan sólo traspasar el umbral de la puerta nos trasladaba a un mundo lleno de magia. Los colores de las paredes, el olor, los sonidos, la quietud. Un lugar lleno de paz en pleno barrio inundado de algarabía. Su forma de mirarnos, con dulzura, con encanto, con misterio, con verdad, con alegría. La forma de mirarse el uno al otro, ese hablar sin hablar, esa sensación de "todos fuera" pero a la vez de "no os vayáis". El video, sorprendente, extraño, enriquecedor, atrapador, diferente. La manera de hablarnos, el tono de su voz, su sonrisa dulce y misteriosa. Una sensación de mágica paz y desbordante y sigilosa alegría nos inundó, nos desbordó. Al terminar el silencio se apoderó de nosotros, quitando protagonismo a las palabras, a los sonidos. No era necesario hablar.
Y es que fue una tarde mágica. Increíblemente mágica. Gracias por regalárnosla.
30 mayo 2007
Bruma
¿Mayo se desmaya? Eso no puede ser. Mayo debe existir, y mucho más si hablamos de un jardín lleno de flores. O sin ellas, o con una, o desierto. ¡Y qué sé yo!
He recolectado margaritas de colores, cada una de un jardín, y las he rodeado con lazos de diferentes tamaños, formas y tonos. Todos diferentes. Todos iguales.
Un día quiero escribir cosas dignas, y que mis aficiones y mis métodos de vida no lleven un ritmo tan parsimonioso.
Hoy siento orgullo y envidia paralelamente. Y me asombro, y me complacen muchas cosas que me rodean. Y quisiera hablar menos y hacer más. Pero me siento en medio de la nada, en medio de un lago helado, sin nada con lo que impulsarme, sin nada que lanzar para que me lleve al otro lado. Bonitas clases de física desesperante.
Hoy querría saber cómo conseguir tener las ideas tan claras. No me gusta esto. Nada de nada. La bruma constante algún día tendrá que levantarse ¿no? Espero.
He recolectado margaritas de colores, cada una de un jardín, y las he rodeado con lazos de diferentes tamaños, formas y tonos. Todos diferentes. Todos iguales.
Un día quiero escribir cosas dignas, y que mis aficiones y mis métodos de vida no lleven un ritmo tan parsimonioso.
Hoy siento orgullo y envidia paralelamente. Y me asombro, y me complacen muchas cosas que me rodean. Y quisiera hablar menos y hacer más. Pero me siento en medio de la nada, en medio de un lago helado, sin nada con lo que impulsarme, sin nada que lanzar para que me lleve al otro lado. Bonitas clases de física desesperante.
Hoy querría saber cómo conseguir tener las ideas tan claras. No me gusta esto. Nada de nada. La bruma constante algún día tendrá que levantarse ¿no? Espero.
01 abril 2007
15 marzo 2007
Nutrias
En un momento, la decepción, el desasosiego, la desilusión, la desidia, el desprecio, el desánimo y el desempleo (por qué no decirlo), se me echaron encima, debido a mi lentitud y dejadez. Me he pasado tres meses planeando algo que al final no se llevará a término, por cobardía, por desconfianza, por indecisión.
Y ahora, encuentro la misma sensación de inestabilidad en mi, la misma sensación de incertidumbre.
Espero algún día poder elegir entre blanco o negro, entre rojo o verde.
Es cierto, en ocasiones dejarse llevar está bien, pero creo que me lo tomo demasiado al pie de la letra. Los troncos se dejan llevar por la corriente, y van al antojo del agua, flotando aquí, hundiéndose allá. Las nutrias, deciden su rumbo, y lo llevan a cabo. Lo de sólo corazón no lleva a buen puerto.
Cambiaremos de planes otra vez. La vida sigue. Y yo en Madrid ¡Qué cosas!
Y ahora, encuentro la misma sensación de inestabilidad en mi, la misma sensación de incertidumbre.
Espero algún día poder elegir entre blanco o negro, entre rojo o verde.
Es cierto, en ocasiones dejarse llevar está bien, pero creo que me lo tomo demasiado al pie de la letra. Los troncos se dejan llevar por la corriente, y van al antojo del agua, flotando aquí, hundiéndose allá. Las nutrias, deciden su rumbo, y lo llevan a cabo. Lo de sólo corazón no lleva a buen puerto.
Cambiaremos de planes otra vez. La vida sigue. Y yo en Madrid ¡Qué cosas!
13 marzo 2007
Pinzas
A veces creo que tiro mi cabeza por la ventana. Y hoy es uno de esos días.
Tira la cabeza. Tira los días.
No me gusta mi NO. Ni el tener la cabeza a pájaros continuamente. Debo de estar mal calibrada, descentrada, ida.
No es que me sienta yo mal, verdaderamente mal, es tan solo que se me va la pinza.
Tira la cabeza. Tira los días.
No me gusta mi NO. Ni el tener la cabeza a pájaros continuamente. Debo de estar mal calibrada, descentrada, ida.
No es que me sienta yo mal, verdaderamente mal, es tan solo que se me va la pinza.
15 febrero 2007
Mal café
Soy vaga hasta para escribir.
La desidia se instala en mis venas, en mis huesos, en mi piel, obstruye mis sentidos y controla mi ser y mi hacer. Desencadena en la sociedad que me rodea un estado de ansiedad y nerviosismo.
Provocación de un plan, eso hago, y en su llevarlo a cabo, ralentizo el proceso, lo desgloso, lo desmigajo. Un plan no anhelado, pero sí esperado, y desde hace mucho, mucho tiempo.
Anduve por las calles, tratando de encontrar algo más que los dos pantalones que tengo en mi haber, y en mi desesperanza y mi desazón, hallé consuelo en mis pensamientos, y en algo que plasmar sobre un papel, o tal vez, como se dió el caso, sobre una pantalla.
Qué fácil de complacer el ser humano, con aquello que cree que quiere, con lo que le hacen creer que necesita. Qué gustos más similares los unos a los otros. Con que facilidad se acostumbra a lo que le dan. Ya sea bueno, ya sea malo. Odiaba el café. Lo sigo odiando. Me sienta mal. Y aún así, lo tomo casi a diario, por tomar algo caliente y dulce, y que no sea el que me lleve a ser dos flores en lugar de una. Y es que la sociedad, y es que el entorno, y es que estas costumbres, son las que te hacen ser así. Cinco mil tipos de café, y no te ofrecen más que un mísero tipo de té. Que desfachatez.
Días de intensidad variable, como la nubosidad, y de microcélulas y microespacios. Todo un honor. Todo un placer.
La desidia se instala en mis venas, en mis huesos, en mi piel, obstruye mis sentidos y controla mi ser y mi hacer. Desencadena en la sociedad que me rodea un estado de ansiedad y nerviosismo.
Provocación de un plan, eso hago, y en su llevarlo a cabo, ralentizo el proceso, lo desgloso, lo desmigajo. Un plan no anhelado, pero sí esperado, y desde hace mucho, mucho tiempo.
Anduve por las calles, tratando de encontrar algo más que los dos pantalones que tengo en mi haber, y en mi desesperanza y mi desazón, hallé consuelo en mis pensamientos, y en algo que plasmar sobre un papel, o tal vez, como se dió el caso, sobre una pantalla.
Qué fácil de complacer el ser humano, con aquello que cree que quiere, con lo que le hacen creer que necesita. Qué gustos más similares los unos a los otros. Con que facilidad se acostumbra a lo que le dan. Ya sea bueno, ya sea malo. Odiaba el café. Lo sigo odiando. Me sienta mal. Y aún así, lo tomo casi a diario, por tomar algo caliente y dulce, y que no sea el que me lleve a ser dos flores en lugar de una. Y es que la sociedad, y es que el entorno, y es que estas costumbres, son las que te hacen ser así. Cinco mil tipos de café, y no te ofrecen más que un mísero tipo de té. Que desfachatez.
Días de intensidad variable, como la nubosidad, y de microcélulas y microespacios. Todo un honor. Todo un placer.
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