24 julio 2012

Lazos

Hilos. Lazos que crecen. Que se expanden. Que cruzan mares, desiertos, océanos. Que traspasan el tiempo. Que por fuertes e intensos se perpetúan en el tiempo. Que estuvieron ahí en el principio de los tiempos, cuando la nada no era. Cuando la nada quería ser. Cuando las intenciones de tejer esos lazos ya adivinaban la presencia intensa de la propia existencia.

Sentir como los lazos y los hilos acarician el cuerpo, acarician mi alma. Lazos que unen, lazos que no atan, pues los lazos podrían soltarse si uno quisiera. Pero son de vívidos colores. Son de la más pura esencia. Y tienen permitida la entrada.

Está ahí. Desde siempre y por siempre.

12 julio 2012

Guerra

Desierto. Seco. Sin color. Sin forma. Tejidos que se adhieren. Impiden movimientos. Lucha de clases. Lucha de gigantes contra enanos. Lucha de seres de distintos tipos. Entes amorfos contra sustancias etéreas. Ganar es premiado al ritmo de sonidos. De palabras. Gritos que luchan por llenar la estancia vacía. Deseos imposibles de desgarrar las paredes, de borrar al observador del mapa. Escapad, palabras. Dejaos ver. Pululad por el desorden miserable en busca de vuestro propio eco. Mas fuera no os comprenden porque formáis un sinsentido atroz. Y sin embargo, se piensan que estoy loca, cuando no logran comprender lo que ocurre. Lo que pienso. Lo que siento. Anoche tuve un sueño (O no). Soñé que el tumulto acumulado de sentido brotaba al ritmo melodioso. Levantaos. Escuchad. Vosotros ahora sois los necios. Escuchad de nuevo. Los necios. Si no entendéis mis palabras es porque os falta la clave. La clave lunar. Mañana os la descifraré. Abriré las puertas. Pasad, mirad, comprended, escuchad, salid. Tal vez sea la única oportunidad. Estad preparados para la lucha. Pues yo, yo, yo soy quien va a ganar. Veréis como sí. Porque yo tengo el poder. Aunque os creáis que soy la sierva. No lo soy. Mis terrenos son amplios. Allá donde vuestra mirada no llega, la mía sí. Porque yo soy gata, y por ello, puedo ver en la oscuridad. Felinos que luchan por su terreno. La batalla ha comenzado. Levantad vuestros escudos a mis ataques de ira.

Porque mañana voy a por todas.

30 mayo 2012

Rayos de sol

Sentir un golpe de nostalgia al ver cómo cambian las cosas, al entrar de nuevo para escribir y ver que ya no es lo que fue. Demasiados días pasan demasiado rápido. Pasar de la pluma a la máquina de escribir, o de ésta al ordenador. Obviamente no es lo mismo. Ni tan siquiera se parece, es tan sólo un cambio de interfaz.

El otro día me hicieron un comentario sobre mi jardín, dijeron que sus flores tenían bellos colores, y que se lucían en armonía. Mis flores presumidas ¡Hay que ver! Eso me hizo pensar en lo abandonado que está mi jardín. Jardín en barbecho. Descansos. Tierra necesitada de minerales.

Volver a la soledad del nuevo hogar, donde, por cierto, también crecen las flores, como en mi jardín, y dicho sea de paso, al mismo ritmo en ambos sitios últimamente. Lentitud, bonita palabra, compañera de mi vida y de mis pasos. Como el ritmo de la sierra al cortar la madera, el sonido desgarrador. Silencios solo rotos por las máquinas diciendo que están vivas, pugnando por un hueco social; poneos a la cola, somos muchos los que buscamos eso. La lucha ensangrentada. De chips, de aceites, de tuercas, en vuestro caso.

Volver de allá. Dejar el agua y el sol. No hay que llegar a lo más profundo para tocar la arena para descubrir que hay más agua y más sol que pueden nutrir los jardines y las praderas, que sólo hay que dejarse guiar... qué difícil. Sol que se esconde entre las nubes, y deja salir tan sólo dos o tres rayos que te calientan la piel suavemente y con delicadeza. Suave y dulcemente, como si el hecho simple del contacto mutuo supusiera la posibilidad de una explosión. Calor y luz. Ternura. Candor.

Segundos que pasan como torbellinos. Tes que se acaban. Volver a la realidad con promesas de regreso tempranas. Promesas que deben cumplirse. Porque plasmar las historias de mis manos siempre ayuda a mi cerebro. Por usar este idioma que me dieron mis padres, bellas palabras que si no nunca se usan y acaban permaneciendo en el olvido.

15 marzo 2012

Sin guía.

No hay un guion. Puedes decir lo que quieras, sin miedo, sin tension. Así es cada día. O así parece ser. Las propias palabras abren caminos, o los cierran. Es extrano. Las sensaciones cuando dices algo que perdura en el tiempo. Yo me acuerdo, pero... tu te acuerdas? Ni idea. Pero no importa. En mi mente yo creo mundos imaginarios. Cascadas de imagenes que mezclan suenos y recuerdos, sentimientos.

Lo que mas me gusta es eso, el poder improvisar, tic tac. Pin pan.

Solo tengo la tilde de la i. Las otras se han escapado. Hasta el sombrero de la N. Escapistas, desertoras.

16 junio 2011

Dejar marchar.

Cuando alguien decide irse, hay que dejarle marchar. Pero hay veces que es difícil. Todavía estás aquí, pero ya lo has decidido, te dejas ir, te vas. Y yo te escribo con lágrimas en los ojos.
Porque la vida tiene un principio y un fin, y hay que saber acompañar a los demás, con su principio y su fin.

05 marzo 2011

Diez

Me duermo en su hombro, porque confío ¿O es al revés? Lo mismo da.

19 enero 2011

Simple y sencillo.

Llego tarde, para variar, y aviso de que he llegado.

- Hola, ya he llegado.
- Bien, ahora por lenta te sientas y esperas.

Y eso hago.
Luego paso, una vez más, como desde hace un tiempo. Cada dos meses de media, aunque es una media, claro, eso varía, a veces a más a veces, como la próxima, a menos. Me saluda con una sonrisa. Una sonrisa y un par de besos. Charlamos un rato.
Bueno, venga, vale... Me quito los zapatos y subo a este aparato tan odiado por tantos. A mi éste en concreto me gusta. Su sencillez y simplicidad me resultan agradables. Y además, miente más que el de casa. Bueno, o no, sera el ayuno voluntario y el subir escaleras corriendo para llegar lo que hacen que parezca que miente pero en realidad solo diga la verdad.
Y apruebo. Esta vez por los pelos, pero apruebo. Tengo una nota demasiado alta. Las notas altas no nos gustan. No aquí.
Vuelvo en tres semanas. Para no echarme de menos, claro.
Mi amistad de pago.

25 marzo 2010

¿Y si...?

¿Y si sí?

Y si por una vez hago lo que quiero hacer, y no lo que quieren los demás.

Y si por una vez que he decidido que me gusta algo lo hago.

Y si sí, sí, sí... me gusta.

¿Y si sí?

Sí.

05 mayo 2009

Piel

Hay días en que me gustaría cortarme la mano derecha. Ultimamente la izquierda está adquiriendo también protagonismo. Otra opción sería despellejarme viva. O atarme las manos a la espalda. No olvidemos tampoco a la pierna derecha ¿Qué os he hecho yo?

En lugar de eso, sólo me hago daño y me desespero.

08 febrero 2009

Nueve

¿Por qué no hago más que darle vueltas a lo mismo? Ya no tiene solución.

Una elección, y después, siempre incertidumbre pos saber si era la adecuada.

Nudos estomacales.

Grrr.