07 abril 2006

En primavera



Hace ya siglos que empezó la primavera, y lo cierto es que llegar, llegó también hace mucho. Una prueba de ello es este durillo o Viburnum tinus que tengo en mi jardín. Está plagado de flores como éstas. Y las abejas hacen en él su agosto, o su abril, según se mire. Intenté cazar a alguna con mi cámara, pero estaban vergonzosas ese día.
Es increíble también su olor, embriagador, que te inhunda los pulmones si inspiras profundamente al pasar a su lado, y llega a tu cerebro dejándote medio colocado, en un estado de ebriedad cerebral.

En primavera, árboles y plantas de diversos tipos se plagan de flores de multitud de colores, alegrando el paisaje tanto rural como urbano, tras el gris invierno. En primavera, calles y parques se plagan de fotógrafos dispuestos a encontrar la foto de su vida con el buen tiempo, como pasara en diciembre, que por doquier había corredores eventuales entrenando para conseguir llegar a la meta de la San Silvestre.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los que tenemos alegria al polen disfrutamos muchísimo más del otoño, del verano, de diciembre, de la sequía. Yo además padezco en estos meses la "alergia psicológica" en cuanto veo una flor o algo verde, saco el ajo, el crucifiko y la estaca y los uso en contra de esos satanases y luciferes verdes que emborronan mi mirada, gotean mi olor, tapan mis oídos y vacían mir cartera en busca de antihistamínicos que no existen porque todos dan sueño, dolor de tripa y mareos.

Estoy hoy fina... la alegría de la huerta, oiga. :)

Anónimo dijo...

a que huelen esas flores?

Flor de Ceniza dijo...

Eledecé: lo siento por usted... piensa que son sólo tres meses de reclusión... año tras año ¿Has hecho alguna vez la cuenta? No es por deprimir, es sólo por contar...
Bleuge: Tienen un olor dulzón, empalagoso incluso, pero que para una ráfaga momentánea se agradece. Es un olor parecido al de los narcisos o al de las azucenas.