Pasan los días.
Y llegamos a un día concreto.
Y el tiempo vuelve.
Y algo siempre queda.
Y te doy un dedo,
y llegas al brazo,
y llegas al cuello.
Diferencias hay,
pero no las vemos.
O más bien diré,
que una cinta anudas
en tus ojos bellos.
Sigues como siempre
pidiendo perdones.
¿Sabes? Yo no creo
que sean errores.
Parece un suspiro
y han pasado eones.
Siento lo que pasa,
yo lo siento horrores.
Blanco. Todo ha sido blanco hoy. La luz, el cielo, y lo que caía de él. Nieve sobre mi, paseando, buscando algún lugar donde vistieran mis pies. Ardua tarea, no conseguida. Mañana seré como el Sr. Jones, en busca de la prenda perdida. Para luego seguir usando lo de siempre.
Cafeína en múltiples presentaciones: té, café y Coca-Cola para contrarrestar los elevados niveles de sueño. Llegar a la noche, y que haga efecto entonces.
Largas esperas a personas indeseables, irrespetuosas e ineducadas. Si lo son, es porque se repiten. Lo malo, no es llegar tarde, lo malo es no llegar y no avisar.
Curiosos encuentros interesantes e inesperados que alegran el día.
2 comentarios:
Dichosos impuntuales.
Ultimamente estas poetica, todo bien??
Sí, todo bien. Pero hay días que te hacen recordar el día que es, nada más es eso. Y da pena.
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