Hace poco menos de ocho días, recibí ofertas con un cariz del pasado. Ofertas tenidas en cuenta, pero de caracter un tanto intransigente.
Hace poco menos de dos días, tomé una decisión. Firme y fiel a mi misma, opté por no regresar al pasado para viajar al futuro. Era obvio para el resto, pero yo debía darme cuenta. Es cierto que hay que darse de bruces contra el suelo y romperse un par de piños para darse cuenta de la situación, para darse cuenta de la vida, de la libertad, de la prisión.
Dentro de poco menos de uno o dos días, me sentiré más libre, sin ataduras, sin anclajes con el mundo. Sólo apoyos que te ayudan, que te acompañan, pero no sojuzgan, no encarcelan, no agobian, no ensombrecen.
Lo sé, no es la intención consciente, pero sí la subconsciente.
¡Viva yo!
4 comentarios:
Viva lo que tú quieras, pero mándanos un email a los allegados y cuéntanos, de qué carajo hablas, que nos dejas en ascuas!!!!
Un besazo gigantesco, con apretón de manos.
Ahora si que entiendo :D
Si estaba todo clarísimo desde el principio...
:-D
Lo que me ha hecho gracia es lo de romperse los piños, para ti, no problem, no??? :)
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