30 mayo 2006

Jugando a La Celestina

¿Qué tiene la soltería de uno para que los demás quieran a toda costa emparejarte?
¿Qué consiguen liándote con amigos, conocidos o extraños?
¿Por qué les da por jugar a ser celestinos?
Y lo mejor de todo es que se creen que soy tonta, que no me doy cuenta. Y cuando se lo digo, que no hace falta, que si yo quiero algo ya lo haré, se hacen los locos, los tontos, los despistados.

Curioso el fin de semana, extraño, surrealista, de noches increíbles y mañanas un tanto amargas.

Me gusta competir con el jefe en el trabajo. Así no me echará.

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