07 diciembre 2005

Silencio

Del lat. silentium.
1. m. Abstención de hablar.
2. fig. Falta de ruido. El SILENCIO de los bosques, del claustro, de la noche.
3. Mús. Pausa musical

Es algo difícil de conseguir, y sin embargo, es una de las cosas más deseadas. Bueno, por lo menos por mi.
El silencio en la ciudad es algo utópico. Incluso dentro de una habitación, con las persianas y ventanas cerradas, siempre se oye algo, una sirena, un frenazo en la calle o al vecino gritando. Aun así, nos conformamos con poco, y en seguida creemos haberlo logrado.
El silencio en el campo, tampoco es verdadero, pero es más disfrutable. Silencio es en éste caso oir a los árboles mecerse al compás del viento, el canto breve de algún pájaro, o incluso el agua de algún arroyo. O en otro ambiente, junto al mar, es el romper de las olas contra las rocas, o directamente contra la arena, el viento soplando en el acantilado, gaviotas.
De todas formas, sigue habiendo gente a la que el silencio le agobia, le asusta, no lo soporta.
Muchas veces me preguntan por mi música favorita, y se sorprenden cuando les digo: "el silencio".
Seré rara, pero disfruto de él como una enana, es mi momento, mi espacio, mi sonido ambiental, y me permite perderme en mi misma, en mis pensamientos, en mi soledad.
Hay algo que me gustaría conseguir alguna vez. Es cierto que el silencio para uno está muy bien, pero más bonito todavía es cuando lo puedes compartir con alguien. Si mal no recuerdo, creo que todavía no he conseguido compartirlo como es debido, bueno, si dejamos madres aparte, claro. Es bueno poder compartir el silencio con tus amigos, y familia, pero el summum sería poder compartirlo con tu pareja. Y con ésto no me refiero a que no haya necesidad de hablar porque con una mirada o un gesto se pueda entender al compañero, no, es simplemente, dejar pasar el tiempo, disfrutar juntos del momento, en paz, que es lo que una situación así ofrece, saborear cada instante, segundo, o minuto y desear que no termine nunca. No sentirse incómodo, como suele pasar muy a menudo, que te pones a pensar qué decir, y te pones nervioso, y al final acabas diciendo tonterías. Es relajarse, y dejarse llevar por el placer... el placer del silencio.
Uno de los silencios aparentes que me gusta mucho, y que ultimamente disfruto con relativa asiduidad es el silencio nocturno, todos durmiendo, y yo, a mis anchas, sin nada ni nadie que me moleste.
Y ahora, tras este momento de éxtasis silencioso, me voy a los brazos de Morpheo, una vez más.

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