27 diciembre 2005

Messenger

Y yo me pregunto:
¿Para qué tendré messenger si luego tengo a la mayoría de la gente sin admisión?
Me conecto para hablar o ¿para espiar? Sí, digo espiar, sí, pero es un espionaje extraño, sabes si están conectados o no ¿y luego? Ya no hago nada, ni les vuelvo a admitir, ni nada. Esto es de subnormales.
Tengo messenger para no hablar con nadie. Porque de los casi cuarenta contactos que tengo, sólo acabo hablando con las personas que luego veo, si no a diario, casi todos los fines de semana.
Vamos, que el messenger es hoy por hoy, para mi, el colmo de los absurdos.
Y lo mejor de todo es que luego me da por instalarme otros messengers a parte del de msn, que es el más común y más usado, aunque no el mejor, por lo menos para hablar, no chatear. Los otros son de yahoo, de google... y no se si se me escapa alguno... Claro, estos ya, casi casi, ni los conecto. Total... para qué.
Hoy ya sé que el viernes por la tarde, vuelvo a no trabajar, como me gustan este tipo de noticias.
Agur, yogur, Ben Hur.

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