Sí, es lo que se supone, di la verdad, y ganarás la libertad. Suena muy bien, pero te toca perder en muchas ocasiones. Cierto es que en ocasiones ganas, pero esta vez yo creo que me tocará perder... mi trabajo. No hay nada peor que decirle la verdad al jefe. Te ganas una bronca, y, si Dios no lo remedia, un despido. Ya veremos que tal. Cuestión de tiempo. A ver que pasa mañana...
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